Pastor Víctor Cárdenas Gáez, Iglesia Rahue Bajo Osorno (1934 – 2009)

A la edad de 74 años, tras un periodo de afección cardiaca, el domingo 5 de abril del año 2009, a las 8:30 horas de la mañana, y rodeado del cariño de su familia, fue llamado a la presencia del Señor, nuestro amado Pastor Víctor Cárdenas Gáez, varón de Dios, luchador incansable en llevar almas al arrepentimiento.

Nació el 8 de noviembre de 1934 en Purranque, bajo el seno de una familia trabajadora y humilde.   Más adelante, contrae matrimonio con Eduvina Cárdenas Olivares, el 30 de enero de 1954, formando una familia de 8 hijos.

Su llamado pastoral se produjo en el año 1965, a la edad de 31 años, siendo ungido al año siguiente en la Conferencia de Valdivia en la administración de nuestro Obispo Mamerto Mansilla Tapia, y enviado junto a su esposa y sus tres hijos mayores Daniel, Elizabeth y Marta, a la ciudad de Aysén; una zona desconocida para ellos, donde vivieron en precarias condiciones,  soportando las bajas temperaturas y las inclemencias del tiempo.

Pionero en la Patagonia, sus primeros compañeros de lucha evangelizadora fueron su  esposa y sus pequeños hijos a quienes Dios utilizó de gran manera a través de la música, de hecho su hijo mayor, con solo nueve años tocaba acordeón, causando gran impacto en las predicaciones a la calle, atrayendo a los niños y posteriormente a sus padres.

Unos años más tarde fue trasladado a la ciudad de Coyhaique comenzando nuevamente de la nada; trabaja a la par con los hermanos de la Iglesia, llevando sobre sus hombros no solo la responsabilidad de la grey que Dios le había encomendado, sino también, cada viga y pilar de lo que sería el primer Templo Metodista Pentecostal en Coyhaique.

Dios confirma el ministerio del Pastor Cárdenas en ese lugar, con sanidades, prodigios y milagros, los cuales daban a conocer el poder de Dios.   En una oportunidad hizo un llamado en la predicación a la calle, insistiendo en el poder maravilloso del Señor “cualquiera que fuese la enfermedad, nada hay imposible para Dios”.  Estando ya en la reunión le avisan que una persona paralítica, sorda y muda, quería ser ungida para recibir la sanidad.  En ese momento mientras se dirigía a la persona, con cada paso que daba se sentía mas pequeño, en eso siente la voz audible de nuestro Señor que le dice con poder “¿No dijiste que nada era imposible para mi?”, luego de este respaldo divino, tomó a la persona y ungió su cabeza, y al instante el paralítico se levanta de la silla de ruedas glorificando a Jesucristo.

Unos años más tarde fue trasladado a la República de Argentina a petición del Pastor Marcelino Vera, quien fue un expansionista incansable y apoyo invalorable para el Pastor Cárdenas y su familia.

Pastorea dos años en la ciudad trasandina de Picutruncado, regresando nuevamente a Chile para retomar la Obra que se le había encomendado en la zona austral. En Coyhaique construye el segundo Templo Metodista Pentecostal de Chile, en un tiempo record de 6 meses, causando la admiración de la gente del vecindario, quienes bendecían anónimamente su pastorado haciendo llegar sus aportes por debajo de la puerta del Templo.

En el año 1980, se traslada a la ciudad de Río Bueno, allí realiza muchas campañas evangelísticas, trabajos espirituales y aperturas de Locales en los campos, logrando poco a poco el crecimiento de la congregación.

En el año 1987, con 53 años de edad, es trasladado a la ciudad de Osorno, en el sector de Rahue Bajo, donde se radica definitivamente.   Aquí trabaja de inmediato en la ampliación del Templo Matriz, construcción de la casa pastoral y apertura de Locales en las zonas rurales.   El fruto de su trabajo en Osorno se ve reflejado en el ministerio pastoral de sus hijos Marco Cárdenas Pastor en Rahue Alto, actual integrante del Presbiterio Mayor, la Pastora Marta Cárdenas esposa del Pastor Hernán Cabero que actualmente ministra la Iglesia de Caleta Olivia en la Patagonia argentina, y la pastora Rebeca Cárdenas viuda del recordado Pastor Luis García, quien pastoreó por nueve años en Claypole, provincia de Buenos Aires, Argentina.

Durante sus 44 años de carrera pastoral, repartió muchas enseñanzas pero nunca se cansó de repetir que lo más importante para el cristiano es recibir el bautismo del Espíritu Santo.

Los que tuvimos el honor de conocerlo y ser bendecidos a través del llamado especial de nuestro amado Pastor, decimos gracias a un padre espiritual de tantos. Tu labor es digna de imitar.


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